De origen italiano es nombrado en el año 1769 violoncelista y compositor de la capilla real del infante Luis Antonio. Con este nombramiento comienza la etapa de mayor creación musical del artista. Hacia 1770 empezó a componer música de cámara, cuartetos y quintetos para cuerda, obras con las que ha sido ampliamente relacionado. Boccherini pudo dar a conocer su música por toda Europa gracias al contacto que tenía con las grandes casas editoriales.
En el año 1785 Boccherini regresa a Madrid solo y con seis hijos: Joaquina, Luis Marcos, José Mariano, María Teresa, Mariana e Isabel. Una vez restablecido consigue dos importantes patronazgos: es nombrado compositor de la Corte de Federico Guillermo II de Prusia, sin obligación de residir en Berlín (nunca viajó a Alemania); y el de María Josefa Pimentel duquesa de Osuna y Condesa de Benavente (1752–1834).
El abandono repentino del mecenazgo de María Josefa Pimentel y la muerte de Federico Guillermo II de Prusia en 1797 provocó que Boccherini fuera decayendo en los últimos años de su vida. Angustiado por las desgracias de la pérdida de sus hijos y de su segunda mujer, y a pesar de la ayuda del embajador francés murió en 1805, a los 62 años de edad. Aunque se cree que murió siendo pobre, un reciente estudio de su testamento realizado por uno de sus descendientes directos demuestra que no murió rico pero murió con dinero y no en la miseria.
Su música ha sido utilizada en bandas sonoras de películas como Master and Commander: Al otro lado del mundo o Conocerás al hombre de tus sueños de Woody Allen, y en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.
Aquí puedes escuchar una de sus damosas piezas: Un fandango (un baile con música y acompañamiento de castañuelas)